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MUY IMPORTANTE: Masajes durante el embarazo



NOTICIA:

Muchas son las que cuando se encuentran en el estado de “buena esperanza”, se preguntan si son aconsejables los masajes.

La gran preocupación, y sobretodo si se trata de madres primerizas, es si puede ser contraproducente para el pequeñín o la pequeñina.

Masajes durante el embarazo
Ya de entrada, para zanjar el tema, os digo que los masajes son totalmente saludables cuando se está embarazada, es más, pueden llegar a ser recomendables, y sobretodo, vuestros peques no van a sufrir en ningún momento ningún tipo de molestia ni nada parecido.
Éstos os pueden ayudar a aliviar tensiones y os ayudarán a relajaros, y además es un método muy eficaz para poder mitigar los dolores y los efectos más molestos que suelen aparecer durante el embarazo.
Así que, para que quede todo claro, y sobretodo para que pueda ayudar a las que se encuentran con esta duda en la actualidad, o pueden tenerla en un futuro, en este post os voy a hablar de los beneficios del masaje durante el embarazo, losdiferentes tipos de masajes más recomendados y sobretodo las precauciones que deben tomarse, que no os alarméis, son totalmente coherentes y sencillas. Como por ejemplo, se debe haber superado el primer trimestre de gestación para aplicar un masaje a una mujer en estado.
Además, os voy a dar unas pautas para que en casa os puedan aplicar el masaje perineal y de prenatales. Así que, vosotros hombres que también leéis mis posts, tampoco os perdáis éste, os puede ser de mucha utilidad para poder ayudar a vuestra pareja si está en estado de gestación, o si quién sabe, lo puede estar en un futuro próximo. El saber no ocupa lugar, ¿no? Venga pues…sigue leyendo.
Durante el embarazo, y esto lo sabréis más si alguna de las que me estáis leyendo ya es mami, el cuerpo de toda mujer sufre varios cambios durante la gestación, y no nos engañemos, algunos puede que no sean agradables.
Un gran nombre de embarazadas suele sufrir dolor lumbar o ciática (dolor provocado por la inflamación del nervio ciático), además de un posible dolor en la pelvis. Y puede que estas molestias y dolores duren hasta que el embarazo llegue a su fin, es decir, cuando el/la “churumbele” nazca.
Por no hablar del incremento de peso, la retención de líquidos u otros problemas circulatorios que suelen aparecen durante el embarazo.

Existen diferentes estrategias a las que las mujeres pueden recurrir para mitigarlos, y una de ellas y muy efectiva, son losmasajes.

Como bien sabéis, los masajes tienen un efecto relajante para las personas, y para las embarazadas esto no podía ser menos, además les ayudan a aliviar la tensión que se va acumulando a medida que van pasando los meses de gestación. Y por qué no, estos masajes permiten que la mujer pueda disfrutar de unos momentos de tranquilidad, aportándole una revitalización emocional y psicológica, y una “recarga de energía”.
Pero como os vengo diciendo siempre, los masajes no sólo sirven para relajarnos, también tienen efectos terapéuticos, pudiendo con ellos aliviar dolencias, y en el caso de las mujeres embarazadas, en especial, ayuda a tratar los dolores de espalda, la retención de líquidos y la ciática.

Masajes durante el embarazo
Así que para que quede todo bien claro y estructurado, os hablare de los diferentes tipos de masajes que se pueden aplicar durante el embarazo, tomando en cuenta las necesidades de relajación y terapéuticas de cada paciente.
El masaje terapéutico es un gran aliado para combatir los dolores que suelen ser más frecuentes durante la gestación, como pueden ser los provocados, como ya os he dicho por la ciática, o los diferentes dolores causados por contracturas o sobrecargas musculares.
El masaje circulatorio puede ser realizado a partir del cuarto mes de gestación, y ayuda a activar la circulación de la mujer gestante, y por consiguiente, ayuda a prevenir los posibles problemas relacionados con la retención de líquidos. El profesional, deberá trabajar bien las extremidades inferiores, que es donde hay un mayor riesgo de que se hinchen y se note una pesadez.
El drenaje linfático, está especialmente indicado para las mujeres que padecen un exceso de retención de líquidos. Y es aconsejable que, sobretodo, lo haga un fisioterapeuta y que se dé en las últimas fases del embarazo, para así combatir con la hinchazón de pies y tobillos tan incómodos para la mujer embarazada. Este masaje ayudará a encauzar el líquido que se encuentra retenido hacia el torrente sanguíneo, y por consiguiente, facilitar que éste se elimine por las vías naturales.
El masaje relajante ayudará a combatir el estrés y la ansiedad que suele afectar a muchas mujeres durante su embarazo. Con este masaje se podrá relajar el cuerpo y la mente. Es aconsejable hacerlo siempre en un lugar acogedor, y puede darse de un modo genérico, es decir incluyendo diferentes zonas, o aplicarlo en alguna parte específica del cuerpo, como pueden ser los pies o la cabeza, entre otros.
Pero como os he dicho, deben tomarse unas pequeñas precauciones, fáciles y sobretodo coherentes.
La primera y fundamental, consultar con el/la ginecólog@ si es conveniente o no recibir el masaje. Vuestr@ ginecólog@ es el profesional que estará siguiendo constantemente el periodo de gestación, y nadie mejor que él/ella sabrá valorar si puede existir algún riesgo.

Siempre acudir a un especialista, y que no os dé corte pedir las credenciales si es necesario. Pensad que un mala praxis en este tipo de masajes, puede ser muy contraproducente. ¡No todo vale! Así que aseguraros de ir a un/a aunténtic@ profesional, y que cumpla las medidas de higiene y seguridad para este tipo de masajes. Y ya que os he hablado de los especialistas, es también aconsejable que os hablen sobre la postura corporal, es decir, que os ayuden a corregir las malas posturas que solemos hacer, a veces de un modo innato, y que os enseñen técnicas de relajación para poder aplicarlas en vuestros hogares. Y si no os las enseñan de primeras, preguntad por ellas.
Eso lo saben los especialistas, pero os lo comento por si las moscas, un masaje perinatal debe hacerse en posición recostada lateral o sentada y a veces boca arriba, si os dice que os pongáis tumbadas boca abajo, ¡salid pitando de ahí! ¡Es un@ impostor@!
Es sumamente importante, como ya os he comentado en el principio, que esperéis al segundo trimestre de embarazo. Simplemente es una medida de prevención asociada a la etapa más delicada de gestación, que como ya sabéis suele ser la primera. Como también prestar atención a las áreas con coágulos, con fracturas, heridas abiertas, infecciones en la piel o eczemas, que no deben masajearse.

Y para las que sufran de reacciones a ciertos olores, ya sabéis que cuando se está embarazada se tienen las hormonas alteradas, y muchos de los olores pueden resultar desagradables, por ello consulta con tu terapeuta con los aceites que va a usar en el masaje.

Después de ver los diferentes tipos de masajes disponibles para aliviar tensiones, dolores, entre otros, a las futuras mamis, también os quiero dar a conocer el masaje perineal, masaje recomendado por profesionales en fisioterapia obstetricia.

Esta práctica consta de masajes y estiramientos de la zona perineal, y puede realizarse a partir de la 35 semana de gestación. Según investigaciones de expertos, este tipo de masaje reduce el trauma perineal en el momento del parto, y las mujeres que lo usan tienen un 15% menos de probabilidades de requerir una episiotomía, para que me entendáis es la incisión en la zona del perineal (y ya para l@s que no sepáis donde esta esa zona, y hablando en plata, es la zona entre el aparato genital de la mujer y el ano de ésta), durante el parto.

Este masaje puede realizarlo la propia embarazada o puede tener ayuda de sus parejas. Yo personalmente recomiendo aunque no sea por experiencia propia ya que no soy mami, y siendo realistas, es mucho más cómodo que dicho masaje lo realice la pareja, simplemente porque llegados a un cierto punto de gestación, resulta complicado que una mujer se lo pueda aplicar sola.

Es aconsejable ser aplicado después de una ducha tibia, o que se apliquen anteriormente, unas compresas templadas en la zona para poder así relajar la musculatura. Como también, que la mujer previamente tenga la vejiga vacía, es decir, no aplicarlo si se tiene pis.

Antes de daros los pasos para el masaje, tenéis que tener presente que quién aplique el masaje debe tener las manos súper limpias y las uñas cortas para evitar que se produzcan lesiones e infecciones.

Para realizar el masaje se puede utilizar aceites tales como el de oliva, almendras o rosa mosqueta, los cuales facilitarán el movimiento. Expertos aseguran que la elección del aceite de rosa mosqueta hace que aumente la elasticidad a la musculatura de la zona, además, como información extra, aplicarlo después del parto ayudará a que cicatrice mejor.

También debo comentaros, antes de ponerme a describir como va a ser el masaje en si, que la técnica para realizar el masaje variará levemente en función si éste se lo aplica la propia embarazada o si lo hace la pareja.

Si lo hace la propia mujer, lo más sencillo es que se use el dedo pulgar y que la mujer gestante se coloque preferiblemente de cuclillas, para más comodidad y acceso al área, aunque también puede hacerlo tumbada y con la espalda apoyada en la pared, o con una pierna levantada, etc, siempre buscando la postura que le sea más confortable.

En cambio, si lo hace la pareja, debe usar el dedo índice y corazón, y la mujer puede tumbarse con la espalda apoyada contra la pared, un cojín o lo que sea, siempre y cuando esté cómoda.

En ambas situaciones, se debe aplicar un poco de aceite en los dedos que se vayan a usar para aplicar la técnica y dar paso a ella. (Esto ya os lo digo como plus, siempre que hagáis un masaje o realicéis unas friegas, el producto a utilizar se debe aplicar en las manos de la persona que va a realizar la acción, y no se debe poner el producto directamente en la zona como se hace popularmente.)

Vistos estos pequeños apuntes, os explico ya en que consiste el masaje perineal.

Para empezar se debe introducir los dedos en la vagina, con una profundidad aproximada de unos 3 o 4 centímetros. Presionar poco a poco y suavemente de un modo descendiente, hacia abajo, y moverlos hacia los lados haciendo una forma parecida a una U, es decir, siguiendo la forma de la vejiga en esa zona. Este movimiento se debe hacer de un modo firme pero delicadamente, y realizarlo durante unos 2 minutos.

Manteniendo los dedos aún en el interior, situarlos en la zona central, deslizarlos desde el fondo de la vagina hacia el exterior y viceversa. Claro está que cuando digo desde el fondo de la vagina, quiero decir desde la profundidad de esos 3-4 centímetros que os he dicho inicialmente. Cuando se haga este movimiento, se debe mantener una presión ligera, y hay que realizarlo durante un par de minutos más.

Según las mujeres que han recibido este tipo de masajes, mencionan que se suele tener una pequeña sensación de escozor, pero los expertos aseguran que es normal, y que éste va desapareciendo a medida que se vayan aplicando los masajes de un modo más rutinario. Así que no os desaniméis. Pero para cualquier duda, consultadlo con el especialista siempre ¡eh!

Hechos estos primeros movimientos, después se deben situar el pulgar e índice en la entrada de la vagina a modo de horquilla o pinzas, y ejercer una pequeña presión hacia abajo durante unos dos minutos. Si os resulta molesto, parad el ejercicio y prestad atención siempre en que presionar no significa frotar.

Según los expertos, esa sensación puede compararse a la que vas a poder sentir cuando la cabeza de tu retoño esté presionando durante el momento del parto.

Acto seguido, al terminar este movimiento, igualmente con los dedos pulgar e índice, pinza la musculatura de la entrada de la vagina efectuando a la vez un movimiento de vaivén de un lado hacia el otro, para así con ello extender el tejido y la piel de la zona perineal. Realizar durante 2 o 3 minutos.

Después, con los dedos en la misma posición, se deben hacer estiramientos desde el interior hacia el exterior, dando abarque a la zona inferior y lateral de la vagina y la piel de la zona perineal. Dicho movimiento también debe realizarse durante unos 2 minutos, y con ellos se contribuirá a que se relaje la zona.

Y ya está hecha una súper rutina de masajes perineales la mar de beneficiosas para las futuras mamis, haciendo que en unas semanas la zona se note más flexible y por consiguiente haciendo que aumente la seguridad durante el laborioso parto. Así que si al principio cuesta un poco realizar los masajes o que os los realicen porque os resultan molestos, no os rindáis, e intentalo de nuevo cuando estés más relajada.

Las matronas suelen aconsejar estos masajes perineales al menos unas 3 veces por semana, con una totalidad de 10 minutos. Pero si se hace todos los días, aumentará su eficacia, como es lógico. De todos modos, y como siempre, lo ideal es consultarlo a vuestro ginecólogo, y que sea el/ella quien os dé unas pautas a seguir dependiendo de vuestro tipo de embarazo.

Muchas de vosotras si vais a clases de preparación al parto, de seguro que estos serán unos de los masajes que os van a asesorar que hagáis cómodamente en vuestros hogares.

Y hablando de  hogares.. he dicho que os daré unas pautas para que vuestras parejas, a parte de poder daros el masaje perineal, os hagan una puesta a punto para que recarguéis las pilas, y os ayuden a mitigar un poco las molestias físicas típicas del embarazo (dolores de espalda, zona de la pelvis, etc..).

Como siempre, y ahora lo recitaréis todos a coro, los masajes deben hacerse por profesionales que sepan lo que se hacen, pero bueno, también podéis usar a vuestros “parientes” para que os den unos suaves masajes. Em…bueno, si tú que me lees eres hombre, piensa que no hay nada más bonito en esta vida que poder ayudar a tu pareja en ese preciso momento en que lleva en sus entrañas el fruto de vuestro amor, para que la ayudes a mitigar esos dichosos dolores y molestias. Puedes tomártelo como una gran declaración de amor. (Pssss chicas, tranquilas que con esto me los he ganado y seguro que os hacen los masajes… jejejeje)

Venga empecemos.

Primero, voy a empezar con unas pequeñas precauciones que debemos tener en cuenta antes de que nos apliquen o de que apliquéis estos tipos de masajes.

Se debe entender que cualquier forma de masaje o uso de aceites debe de evitarse hasta después del primer trimestre, por las razones que os he citado antes (es la fase con más riesgos para el feto).

Masajes durante el embarazo

Después de toda sesión de masaje, la mujer debe hidratarse con un buen vaso de agua.

También se debe tener en cuenta que se deben evitar los estiramientos en los que se vean implicados los ligamentos uterinos, es decir, nunca y bajo ningún concepto se debe aplicar ningún tipo de presión sobre el abdomen. Los masajes en el abdomen, dejadlo para profesionales.

Es recomendable que queden absolutamente despejados de presiones los tobillos y muñecas, ya que estos puntos estimulan la musculatura de la pelvis y del útero, y pueden causar contracciones a la mujer.

Quedan absolutamente prohibidos los movimientos bruscos, primero porque en este tipo de masaje no son indicados y segundo, pensad que aunque os esté dando unas pautas para hacer unos sencillos masajes que pueden beneficiar a la mujer en estado, no os “emocionéis” y no sea que os crezcáis y empecéis a fliparos, ya me entendéis. Siempre se deben hacerse frotaciones suaves durante el masaje y sin profundizar en los tejidos.

Y para finalizar, parar de un modo inmediato el masaje si en algún momento la mujer se siente incómoda o sufre algún tipo de mareo. Si tú que me lees, eres la que vas a recibir el masaje, piensa siempre que tú mandas, y el masaje siempre debe ser algo agradable y estar dentro de tu nivel de confort.

Ya sabiendo esto, es importante que se tenga en cuenta las posiciones correctas que debe tomar la mujer embarazada para que se le realice un masaje, y tranquilos que os lo explicaré sin nada de palabras técnicas para que me entendáis perfectamente.

Una de ellas es poner dos almohadas en forma de “punta de flecha” en una superficie firme, como supongo que no disponéis de una camilla, lo podéis hacer en el suelo. Vamos poned una esterilla de esas típicas para hacer yoga y poned las almohadas como os he dicho encima. Pensaréis porqué no hacerlo en un colchón…. ¿no? Cuando se habla de masajes, es siempre recomendable que la superficie donde se sitúe el paciente sea firme, ya que así se asegura que los movimientos se harán de un modo correcto evitando los balanceos de la persona que recibe el masaje, los cuales contrarrestan los beneficios de las técnicas que se aplican.

Dicho esto, y teniendo las almohadas puestas, la mujer debe recostarse de lado con una axila entre las dos almohadas, apoyando su estómago y espalda sobre dichas almohadas.

Una vez así, se debe colocar una o dos almohadas debajo de la cabeza para así respaldar el cuello y para que la columna quede totalmente alineada. La pierna de abajo, es decir la que “toca al suelo” se debe mantener estirada, y la pierna de arriba doblada, colocando una o dos almohadas debajo, siempre buscando la comodidad de la mujer.

Otra de las posturas en la que se puede realizar los masajes, es que la mujer se ponga de rodillas con los hombros apoyados por encima, lo cual le proporciona respaldo a su tripita y ayuda a aliviar la presión.

Para asegurar la comodidad de la mujer, se debe colocar una almohada o dos debajo de sus rodillas, y debe ser ella que determine siempre su nivel de comodidad.

Ya sabiendo las posturas más recomendables para que se realicen los masajes, vamos a por las técnicas más recomendadas.

Para poder aliviar el dolor de espalda, el hombre debe colocar la mano relajada en uno de los lados de la columna y empezar el masaje en la nuca, descendiendo de un modo suave y sin hacer mucha presión hasta las caderas.

Una vez en ellas, se debe hacer el mismo procedimiento hasta el cuello en el lado opuesto de la columna, es decir, si se ha descendido por la derecha, ascender por la izquierda o viceversa. Y combinarlos, bajar por un lado, subir por el otro, y al revés….

Cuando se hayan hecho estos movimientos unas cuantas veces, y recordando siempre sin hacer mucha presión, se puede realizar el mismo movimiento con las dos manos situándolas en ambos lados de la columna, y procurando siempre que la columna quede despejada.

Bien, ya sabiendo como se puede relajar la espalda para empezar, vamos con otros movimientos para ayudar a reducir la tensión de las nalgas, masajeándolas con una mano, muy suavemente sobre el hueso en la base de la columna.

Para ello, y como he dicho, se debe usar las manos y hacer una presión delicada hacia dentro y debajo, inclinando levemente la pelvis mientras se ejerce la presión, pero se debe evitar siempre ir hacia muy abajo para no tocar el coxis.

Masajes durante el embarazo

¿Qué dolencia sufren mayoritariamente las mujeres en estado de gestación? Sí, de piernas cansadas. Así que para aliviar el cansancio de las piernas, se debe frotar delicadamente la parte exterior de las piernas con movimientos circulares de pequeña envergadura, e iniciarlos donde el pie se une a la pantorrilla, vamos en el tobillo.

Se debe subir con cuidado hasta el muslo, y terminar los movimientos donde el muslo se encuentra con las nalgas.

Siempre se debe hacer este tipo de movimiento de abajo hacía arriba y por la parte externa y posterior (detrás)  de la pierna, evitando masajear el muslo interior, con ello se ayudará a aliviar la hinchazón en las piernas.

Y ya sabiendo esto, que no es poco, dejadme que os deje algunos consejos más…

Siempre pregunta a un profesional de la salud si es recomendable empezar una terapia basada en masajes (ya sé, ya os lo he dicho, pero no está de más recordarlo). Si os da el visto bueno, no está de más que la persona que vaya a realizar el masaje, como la mujer que lo va a recibir, le pida referencias de profesionales cualificados para que os hagan una mayor instrucción. Claro está que los consejos y pautas que os dejo son totalmente fiables, pero seamos sinceros, se aprende mucho más si la persona que os lo enseña os va pautando los movimientos de un modo físico. Así que localizad a un terapeuta cualificado (eso nunca me cansaré de repetirlo), que sea experto sobre esta materia.

Hablad con él/ella para que os enseñe las medidas de precaución, las técnicas, etc. Y si tenéis dificultad en localizar a un@, siempre puedes recurrir a recomendaciones de amig@s, familiares o incluso del centro de salud dónde hacen el seguimiento del embarazo. Tenéis que tener en cuenta que no estáis buscando a un@ “simple” terapeuta, lo que queréis es hallar uno que esté familiarizado con el cuidado de mujeres embarazadas y que sobretodo os dé confianza.

Una vez localizad@ el/la terapeuta, hablad con él/ella al menos una vez para que os pueda instruir y explicadle que es lo que os gustaría poder realizar en casa de un modo seguro. Lo ideal ya sería que os hiciese un seguimiento a medida que vayan pasando los días, para ver la evolución, si se aplican bien los masajes….

Claro está que un profesional al tener muchos conocimientos sobre el tema, puede realizar masajes con técnicas más complejas, y como no es vuestro caso, quiero decir, que el tipo de masaje que debéis aplicar debe ser más “amateur”, no dudéis en preguntarle y exponerle todos los requisitos que queréis y dudas.

Si es un buen terapeuta no le importará tomarse un buen tiempo para explicaros todos los puntos a tener en cuenta y las claves para realizar un buen masaje. Si por el contrario se niega…. ¡cambiad de terapeuta! Yo personalmente, no me fiaría mucho de una persona que no dedica el tiempo necesario a sus pacientes. Con ello no quiero decir que sea un mal profesional, pero en este campo, las personas que nos dedicamos a ello, amamos, o debería ser así, la profesión que se basa en ayudar, por lo que si topáis con alguien que no quiere o no tiene interés en explicaros y ofreceros toda la información, aunque esto implique un buen rato… a mi parecer, no es un buen “profesional al completo”. Así que, nunca olvidéis que en temas de salud, estáis en vuestro derecho en exigir todo lo que el profesional sea capaz de realizar (bueno tampoco le pidáis la luna….ya me entendéis, o eso espero).

Teniendo claro que es necesario y aconsejable acudir a un profesional, entramos en el tema de la utilización de aceites esenciales, típicos en algunos masajes.

Personalmente, y eso siempre me gustaría que lo consultarais “in situ” con el profesional, os recomiendo los aceites esenciales usados en aromaterapia. Creo que en algún post os he comentado, que está demostrado que los aceites esenciales pueden afectar a nuestro cuerpo de muchas maneras, y en las mujeres embarazadas sucede lo mismo. Eso sí, usa siempre aceites esenciales de uso seguro, no cualquiera vale para una mujer embarazada.

Para haceros una recomendación más completa, ya de entrada os comunico que se deben evitar los de madera de cedro, salvia y jengibre, ya que provocan la menstruación y pueden llevar al aborto involuntario. Los de abedul, clavo y pimienta negra, pueden crear sensibilidad en la piel y por ello deben evitarse también, ya que la piel está mucho más sensible durante la gestación. Al igual que deberéis evitar los siguientes, ya que pueden resultar tóxicos para el peque y para la mami :

  • Romero gimiotipo alcanfor
  • Hisopo oficinal
  • Menta piperita
  • Cantueso
  • Poleo
  • Ajedrea
  • Orégano
  • Tomillo quimiotipo timol
  • Ajowan
  • Canela de China
  • Canela corteza
  • Palmarosa
  • Tomillo quimiotipo geraniol
  • Monarda fistulosa.
Os dejo sólo los que yo conozco que pueden ser prejudiciales, puede que haya alguno más, por ello mi insistencia en que siempre consultéis con un profesional antes de su uso.
Pero por lo contrario, también los hay que pueden ser beneficiosos, así que simplemente se deberá consultar con un experto para averiguar qué aceites pueden ser usados para aliviar según que síntomas. Por ejemplo, y por citaros alguno, el demandarina ayuda con los males de la mañana, el insomnio y previene las estrías. El de uva, ayuda con la retención de líquidos y la fatiga.
En este caso, también os dejaré una pequeña lista de los que sí conozco que no son perjudiciales:
  • Bergamota
  • Toronja
  • Limón
  • Naranja
  • Sándalo
  • Benjuí
  • Lavanda
  • Rosa.
Pero de nuevo os recomiendo, que cuando los profesionales os guíen con los perjudiciales, hagan lo mismo con los que sí están indicados.
Eso sí, deberéis tener en cuenta, que en el estado de gestación, no todas las mujeres reaccionan igual. Es decir, y por poner algún ejemplo, quizás a una mujer embarazada la lavanda le resulte súper calmante y relajante (como suele ser), pero por contra, por alguna razón, otra mujer en su mismo estado no puede soportarla… Así que, se puede considerar la posibilidad de contratar a un aromaterapeuta profesional para que haga una combinación de aceites totalmente personalizados para los dolores de la mujer y para asegurar su bien estar. Pensado que muchos aceites pueden ser mezclados para ofrecer una ayuda a múltiples síntomas a la vez.
Llegados a este punto, hay que hacer una valoración después de la primera sesión. Es decir, valorar cual es la posición que os ha resultado más cómoda, que técnicas de masajes han sido más beneficiosas y confortables para la mujer, si le han aliviado o no, etc. Es como hacer un pequeño estudio, para poder tener una pauta y realizar los masajes de un modo regular con el fin de poder ayudar a la madre y en consiguiente al bebé, ya que se ha demostrado que dichos masajes ayudan a reducir la fatiga de la mujer durante el parto, como también proporcionan una mejor salud para el recién nacido.
Aunque también debo deciros que tenéis que daros un margen, si en la primera sesión no se ha notado mucha mejoría, ya veréis que cuando lo vayáis haciendo o recibiendo, a la larga esa mejoría se va a notar. Paciencia.
Y aunque los masajes son la “monda lironda”, hay otras alternativas sencillas para hacer sentir bien a las mujeres, y que pueden ser aplicables “tropecientas” veces al día… Como pueden ser los abrazos o achuchones, las caricias, dedicaros tiempo a hacer cosas juntos como hacer caminatas, charlar horas y horas…. prepararos baños tibios, con velitas, música suave. Imaginación al poder, ya veis que cosas tan simples también pueden ser una gran terapia para una mujer embarazada.

Masajes durante el embarazo
Y ya sí, para finalizar, dejadme daros unos últimos consejos, y os prometo que termino el post ya.

El masaje prenatal puede tener muchos enfoques, es decir, habrá mujeres que se sentirán bien con el masaje que incorpora música relajante, aceites esenciales, entre otros, y otras que su principal preocupación se basará en prestar especial atención en la manera de aplicar el masaje o en la zona que se aplique. Así que un masaje de este tipo, es una decisión muy personal, y la mujer que lo recibe tiene que ser la que dictamine cuales son sus necesidades específicas. Si eres la que va a recibirlo no dudes en expresar lo que deseas, y si eres de l@s que van a aplicarlo, debes interesarte de cuales son las necesidades personales de la embarazada. No os limitéis en simples masajes genéricos.

También recordaros que se debe siempre consultar con un especialista en masajes y del uso seguro de los aceites durante el embarazo, y si el uso del masaje o de los aceites provoca una incomodidad seguida poco común a la mujer embarazada que los recibe, buscad de manera inmediata una asistencia médica.

Y ya sí termino con el mega rollazo que quizás os haya pegado hoy, perdonadme pero cuando me pongo a escribir sobre temas que me chiflan, se me va un poquitín de las manos. Pero bueno, espero que entendáis que siempre que os facilito una información, considero que lo mejor es darla lo más completa posible para evitar dudas, o malos entendidos.

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